Fracking en México: entre la necesidad y la controversia

El plan que promete autosuficiencia, pero enfrenta fuerte debate ambiental

El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica para extraer gas y petróleo de formaciones rocosas profundas, conocidas como lutitas mediante la inyección de aditivos químicos a una presión elevada. En México, su uso ha cobrado relevancia ante la caída de reservas de gas natural, planteando con ello un dilema constante entre fortalecer la autosuficiencia energética o proteger el medio ambiente.

Su proceso de extracción inicia con una perforación vertical que puede extenderse varios kilómetros bajo tierra. Posteriormente, el pozo se orienta horizontalmente dentro de la formación rocosa y a través de este conducto se inyecta un fluido compuesto por agua, arena y sustancias químicas a alta presión, lo que fractura la roca y libera los hidrocarburos atrapados. La arena mantiene abiertas las grietas generadas, permitiendo que el gas o el petróleo asciendan a la superficie.

Ante una reducción cercana al 54% en sus reservas de gas, México ha retomado el estudio de esta técnica, enfocado en incrementar la producción y disminución de la dependencia de importaciones. Con ello, se busca alcanzar la independencia energética, asegurar el abastecimiento interno y estabilizar los costos en la próxima década, mediante el aprovechamiento de recursos que de otro modo permanecerían sin explotar.

A pesar de sus beneficios potenciales, el fracking ha generado fuertes críticas ya que, de acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, cada pozo puede requerir millones de litros de agua, lo que representa una presión significativa sobre los recursos hídricos. Asimismo, estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México señalan que esta técnica puede involucrar cientos de compuestos químicos, algunos con riesgos para la salud. En términos climáticos, el metano liberado durante la extracción es particularmente preocupante pues según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, este gas tiene un potencial de calentamiento global significativamente mayor que el dióxido de carbono en el corto plazo. Además, investigaciones han documentado posibles riesgos de contaminación de mantos acuíferos y sismicidad inducida asociados a la inyección de fluidos a gran profundidad.

En la conferencia de prensa matutina del 15 de abril del presente año, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum presentó el comité encargado de analizar la viabilidad de la técnica, conformado por expertos y expertas en geología, fluidos y exploración, así como profesionales en agua, medio ambiente y cambio climático, pertenecientes a instituciones reconocidas por su rigor académico y científico. En este contexto, la técnica se perfila como una opción estratégica para enfrentar la disminución de recursos, impulsar la autosuficiencia y fortalecer la economía nacional. No obstante, también representa un desafío importante, ya que sus beneficios están acompañados de riesgos ambientales y sociales que exigen una implementación responsable, con regulaciones estrictas y una evaluación constante.

El futuro energético de México dependerá, en última instancia, de lograr un equilibrio entre la necesidad inmediata de energía y el desarrollo de métodos de extracción más sostenibles, capaces de reducir al máximo los impactos ambientales.

Referencias

Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA). (2016). Hydraulic fracturing for oil and gas: Impacts on drinking water resources. https://www.epa.gov/hfstudy

Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC). (2021). Sixth assessment report. https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WG1_SPM_Spanish.pdf

Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). (2020). Impactos ambientales del fracking en México. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/14/6676/12.pdf

Jackson, R. B., Vengosh, A., Carey, J. W., Davies, R. J., Darrah, T. H., O’Sullivan, F., & Pétron, G. (2014). The environmental costs and benefits of fracking. Annual Review of Environment and Resources, https://doi.org/10.1146/annurev-environ-031113-144051

Osborn, S. G., Vengosh, A., Warner, N. R., & Jackson, R. B. (2011). Methane contamination of drinking water accompanying gas-well drilling. Proceedings of the National Academy of Sciences, https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21555547/