La Organización de las Naciones Unidas (ONU) se encuentra ante una decisión que podría marcar un antes y un después en sus casi 80 años de historia. Con el mandato del actual secretario general, António Guterres, próximo a concluir el 31 de diciembre de 2026, el organismo internacional inició el proceso para elegir a la persona que encabezará la institución durante los próximos cinco años. Más allá de definir un relevo administrativo, la elección ha reavivado una pregunta que cobra cada vez más fuerza: ¿será finalmente una mujer quien ocupe por primera vez la Secretaría General de la ONU?
El procedimiento oficial comenzó el 25 de noviembre de 2025, cuando la Presidencia de la Asamblea General y la Presidencia del Consejo de Seguridad enviaron una carta conjunta a los Estados miembros para abrir formalmente el proceso de nominación. A partir de ese momento, los países pudieron presentar candidaturas acompañadas de una declaración de visión, currículum e información sobre el financiamiento de sus campañas. Además, bajo las normas de transparencia aprobadas por la Asamblea General, las personas aspirantes participan en diálogos públicos transmitidos en línea y abiertos tanto a los Estados miembros como a la ciudadanía.
Hasta ahora, la lista oficial incluye siete aspirantes. Entre ellos destacan cinco mujeres: María Fernanda Espinosa de Ecuador, nominada el 11 de mayo de 2026; Rebeca Grynspan de Costa Rica, presentada el 3 de marzo de 2026; Carolyn Rodrigues Birkett de Guyana, propuesta el 15 de junio de 2026; además de Michelle Bachelet de Chile y Virginia Gamba de Argentina, quienes fueron nominadas en febrero y marzo de 2026, respectivamente, pero retiraron posteriormente sus candidaturas. Los candidatos hombres son Rafael Mariano Grossi de Argentina y Macky Sall de Senegal.

La posibilidad de que una mujer llegue al máximo cargo de Naciones Unidas tiene un importante significado histórico pues desde la creación de la organización en 1945, los nueve secretarios generales han sido hombres, pese a que la ONU ha promovido durante décadas la igualdad de género y una mayor representación femenina en los espacios de toma de decisiones. Para diversos Estados miembros y especialistas en gobernanza internacional, esta elección representa una oportunidad para que la institución refleje los principios de inclusión y equidad que impulsa a nivel mundial.

El proceso también adquiere especial relevancia por el complejo panorama internacional que enfrentará quien resulte electo pues los conflictos armados, las crisis humanitarias, el cambio climático, las tensiones geopolíticas y los desafíos económicos exigirán un liderazgo capaz de construir consensos entre los 193 Estados miembros.
Conforme al artículo 97 de la Carta de las Naciones Unidas, la persona elegida deberá ser recomendada por el Consejo de Seguridad y posteriormente nombrada por la Asamblea General. La próxima fecha clave es el 23 de julio de 2026, donde las candidatas y candidatos presentarán sus propuestas ante los Estados miembros en la Asamblea Pública de las Naciones Unidas.
Aunque el resultado permanece abierto, el proceso ya representa un momento histórico para la organización y en el caso de que alguna de las actuales aspirantes obtenga el respaldo necesario, la ONU iniciará 2027 con la primera mujer en ocupar la Secretaría General desde su fundación.

Referencias
Organización de las Naciones Unidas. (2026). Selección y nombramiento del/de la próximo/a Secretario/a General. https://www.un.org/es/sg-selection-and-appointment
Organización de las Naciones Unidas. (2026). El proceso de selección y nombramiento de Secretario/a General. https://www.un.org/sg/es/content/appointment-secretary-general
Carta de las Naciones Unidas. (1945). Artículo 97. Naciones Unidas. https://www.un.org/es/about-us/un-charter/full-text#chapter15





