La creación de la categoría “Best Asian Pop Music Performance” para la edición 2027 de los Premios Grammy parecía, en intención, una noticia positiva. Después de años en los que el K-pop, el J-pop, el C-pop y otras expresiones del pop asiático conquistaron los mercados internacionales sin un reconocimiento proporcional por parte de la industria estadounidense, la Recording Academy anunció una nueva categoría que, según su comunicado oficial, busca reconocer la excelencia artística de este tipo de música.

Sin embargo, ¿es realmente esta nueva categoría un avance hacia la diversidad o es más bien una nueva manera de separar a los artistas asiáticos de las categorías más populares? La discusión no es nueva, pues durante décadas, los Grammy han sido señalados por su dificultad para reconocer en sus categorías más prestigiosas a artistas que cantan en idiomas distintos al inglés o que pertenecen a mercados musicales fuera de Estados Unidos y aunque la música latina ha logrado romper parcialmente esa barrera como fue el caso de Bad Bunny ganando el premio al Álbum del Año 2026 con Debí Tirar Más Fotos completamente en español, los artistas asiáticos continúan teniendo una representación muy limitada en las categorías generales.

BTS es quizá el caso más evidente, pues en 2023 pese a romper récords de ventas, liderar el Billboard Hot 100, vender millones de álbumes, convertirse en uno de los grupos más importantes del siglo XXI y estar nominado en dos categorías, el grupo surcoreano no consiguió ningún gramófono. Para muchos seguidores y analistas, la Academia parecía reconocer su enorme impacto comercial, pero no terminaba de validarlo artísticamente al nivel de otros artistas occidentales.

Bajo este contexto, la nueva categoría se siente como una forma elegante de encapsular a los artistas asiáticos dentro de un espacio propio, hecho que detonó que BTS tomara la decisión de no solo rechazar participar en la nueva categoría sino de plano no competir en ninguna. Así que no presentarán su nuevo álbum ARIRANG, ni alguna de sus canciones para ser consideradas en los Grammy de 2027. El anuncio fue compartido por los siete integrantes del grupo mediante un comunicado a través de sus historias de Instagram en el que afirmaron que esperan que la música sea escuchada y apreciada por lo que es, y que no sea dividida por región o idioma.

El gesto tiene un enorme peso simbólico porque BTS parecía ser el gran favorito para inaugurar esta nueva categoría y con justa razón porque dejando de lado su gigante trayectoria y éxitos musicales, también fue la primera agrupación de K-pop en abrir numerosas puertas dentro de la industria estadounidense e incluso actuaron en la ceremonia del 2023 pero cuando finalmente aparece una categoría diseñada prácticamente para reconocer el fenómeno que ayudaron a construir, deciden no participar.

Esto más que ser un acto de rechazo a un premio, parece una declaración de principios pues le da un mensaje contundente a la industria: que el reconocimiento pierde parte de su valor cuando viene acompañado de una etiqueta que distingue al artista por su origen antes que por su obra.
Después del anuncio, el presidente de la Recording Academy, Harvey Mason Jr., lamentó públicamente la decisión del grupo y defendió la nueva categoría, explicando que el objetivo nunca fue dividir, sino ampliar el reconocimiento, y recordó que las categorías de género no son mutuamente excluyentes así que un artista puede competir simultáneamente en una categoría específica y también aspirar a Álbum del Año, Canción del Año o Grabación del Año.

Pero si realmente cualquier artista puede seguir siendo considerado en las categorías principales, ¿qué necesidad existe de crear una categoría separada basada en el origen geográfico y el idioma? ¿Qué problema resuelve exactamente?
Porque las categorías de los Grammy suelen organizarse por géneros musicales o por funciones creativas en divisiones como rock, jazz, rap, country, composición, producción.etc Sin embargo, la nueva categoría introduce un criterio distinto, donde el elemento diferenciador deja de ser el sonido y pasa a ser, en buena medida, la procedencia cultural y lingüística de la obra así que es inevitable preguntarse si un artista sería nominado porque hizo la mejor canción pop del año… o porque hizo pop en un idioma asiático.
Y a la vez, el pop asiático no es un género homogéneo porque no existe una sola forma de hacer pop en Corea, Japón, China, Tailandia o Filipinas, así que agrupar todas estas industrias bajo una sola etiqueta puede terminar reduciendo una enorme diversidad cultural a un mismo espacio. IMG 8

De manera que, si la Academia considera que el pop asiático ya forma parte del panorama musical global, debería tener las mismas oportunidades de ganar las categorías más importantes sin necesidad de un espacio aparte. Y si no las tiene, entonces el problema no se resuelve creando una nueva categoría, sino revisando los criterios y los sesgos que han impedido ese reconocimiento durante años.
Es posible que la Recording Academy haya actuado con una intención genuina de ampliar la representación y también es posible que esta categoría permita que artistas menos conocidos obtengan una visibilidad que antes no tenían, pero esas buenas intenciones no están completamente reflejadas en la creación de la nueva categoría. Porque si la música es verdaderamente universal, también debería serlo la forma en que se premia.
Referencias:
Recording Academy. (2026). Five new categories and rule updates take effect for 2027 GRAMMYs®. https://www.grammy.com/news/2027-grammys-new-categories-rule-updates/
Recording Academy. (2026). GRAMMYs CEO Harvey Mason Jr. talks new GRAMMY categories debuting at the 2027 GRAMMYs. https://www.grammy.com/news/grammys-ceo-harvey-mason-jr-2027-grammys-interview-new-categories/





